He visto a Igor media hora; ha venido a la playa a verme.
Lo he llamado para saber cómo estaba, para oírlo en verdad. Tiene ese
acento que tanto me gusta y me hace reír. La verdad, que su voz es de hombre
más adulto pero es que él en sí, es más adulto de lo que realmente aparenta, y
de lo que es. Tiene 33 años.
Me ha preguntado si quería que viniese y le he dicho que no podía hoy, pero
me ha repetido;
- ¿Tú querer que yo vaya a
verte? simplemente
- Pero yo hoy no me puedo ir
a ningún sitio, ¿eh?
- Yo saber que tú estar
casada bella…
Y ahí, se ha hecho un silencio.
- No, no estoy casada… ¿Por
qué dices eso?
- Yo saber…
Y ha soltado esa carcajada que tanto me pone…
-¿Querer que vaya?, ¿sí o no?
No ser indecisa; sí o no. Responde rápido, tú pensar rápido, ¿sí o no?
- Bueno, sí, pero es que no
tengo mucho tiempo…
- Sólo verte, cinco minutos
es bastante para mí.
A veces es tan Romeo, que me meo. No sabía que ponerme ni quitarme, madre
mía en 15 minutos estaba aquí.
Unos jeans y una camiseta rosa marcando escote, una correa de cuero rosa y
unas sandalias preciosas, me he soltado el pelo y listo,…a la calle. Hemos quedado detrás del centro comercial que hay a unos 200 metros de
aquí. Cuando le vi aparecer se me aceleró el corazón. Aparcó poniendo el coche de escudo y con esa media sonrisa y
esos ojos grises que me tienen "iluminá" se acercó a mí;
- ¿Cómo estás?
Al mismo tiempo que lo decía me agarraba por la cintura para darme dos
besos pero con un enganche que me temblaban hasta
las pestañas. Me encanta como huele, no sé qué perfume usa, creo que es él
mismo el que huele así; su cuerpo, sus feromonas, su testosterona, su piel huele
así, es un hechizo para los sentidos.
- Estás guapísima así
vestida..
- ¿Cómo así vestida? - Contesté nerviosa y sonriendo sin parar.
- Sí, así, los jeans están
fabulosos. - tocándome el culo -Decirte que tú me gustar
mucho y yo pensar mucho en otra tarde que regalaste a mí..
- Yo también pensar mucho en
ti…
Nos dio una carcajada porque yo estaba hablando ya como él, en ruso.
- Tú ya ser casi rusa,..
- Bueno, eso es obra tuya..
- le he contestado con “segundas”.
- Eso ser bueno, muy bueno.
¿Tú querer que nosotros ver de nuevo? - No se puede preguntar esto con esa cara tan sensual.
- Bueno, no sé…
- No decir no sé; Sí o no,
es sencillo, ¿tú querer verme de nuevo?
Y se me ha pegado a la boca echándome el aliento, le miraba y no podía
soportar no besarle, estaba muy mojada..
- Es que para ti es muy
sencillo.
- Yo saber, tú estar casada.
Pero esa no ser la pregunta guapa -mirándome muy fijamente ha
repetido - ¿Querer verme más?
- Sí.
Rotundamente le he
contestado, la verdad que no podía decir; NO, y la pregunta era sencilla; ¿Sí o
no?
- Por fin, una respuesta
concreta; Sí.
Mirando hacia arriba mientras me sujetaba aun por la cintura, y muy
rápido, no sé cómo, me ha dado un beso que me ha dejado KO.
- Te deseo….
Es un cabrón, sabe que me intimida, que me lo pone húmedo, lo sabe..
- ¿Me deseas tú?
- Sí…- Le he respondido nerviosísima.
-Bien, entonces
esto es correcto. Llámame, estoy esperando a ti. No olvides.
Y me ha dado otro achuchón. Estaba muy excitado, he sentido su polla al
momento y con un gesto disimulado me he atrevido a tocársela sobre el
pantalón, no dejábamos de mirarnos, de ver la pasión en nuestros ojos, me lo
hubiese comido allí mismo. Entonces me ha abrazado y le mordido el cuello,
necesitaba hacerlo, la presión de saber que podían vernos daba más morbo a
todo, y si no nos separamos hubiéramos follado allí mismo, sobre el capó del
coche, pues me apretaba y la sentía cada vez más dura....me ha encantado ¡Está
guapísimo de verdad!
Deprisa le he quitado las manos de mi cintura pues venía gente con un carro de
compra al coche que había al lado y esto me ha bajado al suelo, a la realidad.
- Me voy, tengo que irme.
- Yo sé que tener que irte,
llámame, no olvidar de mi…-mientras ya
me iba cogiéndome la mano, sin soltarla esperando una respuesta con sus
sugerentes ojos grises..
- Lo haré, suelta, tengo que
irme.
No soltaba mi mano, la besaba, pasándome la lengua y mirándome fijamente, casi me
derrito allí de recordar cómo me besaba el cuello, los brazos, la
espalda, las tetas, me recorrió entera lamiéndome y dándome besitos. No fue
sólo sexo, lo puedo garantizar. Hubo mucho cariño. Aunque después, cuando me
dio la vuelta y la metió dentro de mí, dura y grande, me dio unos azotes que me
puso el culete como un pandero!!
Sospecho que este hombre me va a volver loca.