sábado, 22 de febrero de 2014

Semana Santa 2010 - ¡Los amigos de mi marido, son mis amigos!

Este Domingo pasado fuimos a un cortijo; un restaurante tipo cortijo andaluz, con plaza de toros, ermita, espacios verdes, etc.. Allí nos reunimos con otras parejas que lo saben todo, bueno la mitad de todo, lo mío sigue en secreto.

He de decir, que me sienta muy bien a mi amor propio y mi autoestima saber al menos que tengo mi SECRETO,  porque si no fuera así, estas reuniones con los amigos que te miran a ver si tienes ya astas incipientes, serían una tortura. Mis dos amigas y compañeras de fatigas estaban allí, son las únicas que lo saben.

¡¡menudo momentazo me ha pasado este día!!

Luis, por ejemplo, llamémosle así, es marido de mi amiga Celia....llamémosla así.

Fui con los nenes, los dos míos y cinco más a ver los caballos. No soporto verlo hablar en público, pero qué falso y embustero es, sí, Paquito sí. Que pocos huevos tiene, ¡le estoy tomando manía! Bueno, decía que estaba en las cuadras y aparece por detrás Luis. Comenzó a la tontería de;

-    Qué grandes están los críos María, qué guapos los tienes.
-   Sí, la verdad que están muy guapos y grandes, aunque estos no son míos todos, - Dije yo lo típico de estos casos
-       Ya, madre mía, eras una chiquilla cuando te conocí...
Esto me tocó los huevos, ¡Que frase más horrible!, parece que le esté hablando a una señora del Inserso en Benidorm, ¡joder, aun no, espérate!

Bueno, yo, mirándole en la confianza de ser casi cuñado mío, (Por Celia), continué la conversación con guasa, y tirando balones afuera pues ya sabía por dónde iban los tiros
Me distancié de él con el rollo de los nenes; No toques eso, ¡ven para acá!...  y él detrás; erre que erre.

-  María, ya sabes que a veces los hombres somos muy tontos, - me decía el pendejo-, y hacemos cosas que no pensamos con la cabeza, pero la familia siempre es lo primero - ¡me entraron unas ganas de agachar la cabeza y darle una cornada que no lo sabe nadie!-  Yo sé que Paco te quiere un montón, -¡A que se la meto, se la meto! -  y que esto pasará.
-        De que me hablas,… ¿de mis cuernos o de los suyos? – No pude morderme la lengua.
-        ¡Anda, anda! sé, supongo que te duele, lo siento no quería hacerte daño -Será capullo, le meto una cornada ¡seguro!
-        No me lo has hecho. . ¡Soleta!
- Tienes ganas de venganza ¿verdad?, eres muy temperamental y una mujer que levanta pasiones, pero no te veo capaz de hacerle eso te conozco unos cuantos años.- Tú no sabes a quien tienes delante, será posible el tío este.
-        Nunca se llega a conocer a una mujer del todo - le dejé caer con toda la chulería de John Wayne.
Se quedo preguntándose; ¿se lo suelto ahora o está despistándome?.

-   Lo único que te digo, es que si haces algo de lo que insinúas que no se entere, - Vaya, descubrió el fuego - y que sea con alguien, con un hombre que sepas que nunca te va a traicionar, ni tú a él; debe de ser totalmente un secreto, ¿lo entiendes?-Sí, Señorita Patro, me estudiaré la lección, le meto una cornada antes de irme-. A mí siempre me has gustado.
¡Pero qué sinvergüenza! Se me revolvieron las tripas de pensarlo con semejante culebra rastrera, con la peste que hecha en sí él, su olor a macho es rancio recién hecho. ¿Cómo se puede ser tan macarra?

Bueno, recogí a los 7 nenes con las dos manos, no sé como lo hice, y salí pitando de allí. 

Estoy, que no sé si contárselo a Celia, no quiera Dios que me tome a mi entre ceja y ceja, cuente lo mío y se líe aquí la marimorena. Voy a correr un tupido velo a esto porque es muy fuerte. También pienso, que es posible que Celia le haya contado a su marido algo mio, porque esta reacción de él no es normal, no muy normal. Siento que algo intuye y vino a probar. 

Para nada me follaría a este sujeto nunca me gustó y es el marido de mi amiga confidente.

Tengo la sensación de que me estoy metiendo ya en plena selva, estas aguas se vuelven cada vez más turbias y a veces hasta se me nubla la vista. ¡Tengo que andarme con pies de plomo!


Desde ahora en adelante, no contaré a nadie si voy o vengo, si salgo o entro, si veo o no veo. Será absolutamente un secreto.

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