Este Domingo pasado fuimos a un cortijo; un restaurante tipo cortijo
andaluz, con plaza de toros, ermita, espacios verdes, etc.. Allí nos reunimos
con otras parejas que lo saben todo, bueno la mitad de todo, lo mío sigue en secreto.
He de decir, que me sienta muy bien a mi amor propio y mi autoestima saber
al menos que tengo mi SECRETO, porque si
no fuera así, estas reuniones con los amigos que te miran a ver si tienes ya
astas incipientes, serían una tortura. Mis dos amigas y compañeras de fatigas
estaban allí, son las únicas que lo saben.
¡¡menudo momentazo me ha pasado este día!!
Luis, por ejemplo, llamémosle así, es marido de mi amiga
Celia....llamémosla así.
Fui con los nenes, los dos míos y cinco más a ver los caballos. No soporto
verlo hablar en público, pero qué falso y embustero es, sí, Paquito sí. Que pocos
huevos tiene, ¡le estoy tomando manía! Bueno, decía que estaba en las cuadras y aparece por detrás Luis. Comenzó a la tontería de;
- Qué grandes están los críos María, qué guapos los tienes.
- Sí, la verdad que están muy guapos y grandes, aunque estos no son míos
todos, - Dije yo lo típico de estos casos
- Ya, madre mía, eras una chiquilla cuando te conocí...
Esto me tocó los huevos, ¡Que frase más horrible!, parece que le esté
hablando a una señora del Inserso en Benidorm, ¡joder, aun no, espérate!
Bueno, yo, mirándole en la confianza de ser casi cuñado mío, (Por Celia),
continué la conversación con guasa, y tirando balones afuera pues ya sabía por
dónde iban los tiros
Me distancié de él con el rollo de los nenes; No toques eso, ¡ven para
acá!... y él detrás; erre que erre.
- María, ya sabes que a veces los hombres somos muy tontos, - me decía el
pendejo-, y hacemos cosas que no pensamos con la cabeza, pero la familia
siempre es lo primero - ¡me entraron unas ganas de agachar la cabeza y darle
una cornada que no lo sabe nadie!- Yo sé que Paco te quiere un montón, -¡A
que se la meto, se la meto! - y que esto
pasará.
-
De que me hablas,… ¿de mis cuernos o de los suyos? – No pude morderme la
lengua.
-
¡Anda, anda! sé, supongo que te duele, lo siento no quería hacerte daño
-Será capullo, le meto una cornada ¡seguro!
-
No me lo has hecho. . ¡Soleta!
- Tienes ganas de venganza ¿verdad?, eres muy temperamental y una mujer que
levanta pasiones, pero no te veo capaz de hacerle eso te conozco unos cuantos
años.- Tú no sabes a quien tienes delante, será posible el tío este.
-
Nunca se llega a conocer a una mujer del todo - le dejé caer con toda la
chulería de John Wayne.
Se quedo preguntándose; ¿se lo suelto ahora o está despistándome?.
- Lo único que te digo, es que si haces algo de lo que insinúas que no se
entere, - Vaya, descubrió el fuego - y que sea con alguien, con un hombre
que sepas que nunca te va a traicionar, ni tú a él; debe de ser totalmente un
secreto, ¿lo entiendes?-Sí, Señorita Patro, me estudiaré la lección, le meto
una cornada antes de irme-. A
mí siempre me has gustado.
¡Pero qué sinvergüenza! Se me revolvieron las tripas de pensarlo con
semejante culebra rastrera, con la peste que hecha en sí él, su olor a macho es
rancio recién hecho. ¿Cómo se puede ser tan macarra?
Bueno, recogí a los 7 nenes con las dos manos, no sé como lo hice, y salí
pitando de allí.
Estoy, que no sé si contárselo a Celia, no quiera Dios que me tome a mi
entre ceja y ceja, cuente lo mío y se líe aquí la marimorena. Voy a correr
un tupido velo a esto porque es muy fuerte. También pienso, que es posible que Celia le haya contado a su marido algo mio, porque esta reacción de él no es normal, no muy normal. Siento que algo intuye y vino a probar.
Para nada me follaría a este sujeto nunca me gustó y es el marido de mi
amiga confidente.
Tengo la sensación de que me estoy metiendo ya en plena selva, estas aguas
se vuelven cada vez más turbias y a veces hasta se me nubla la vista. ¡Tengo que
andarme con pies de plomo!
Desde ahora en adelante, no contaré a nadie si voy o vengo, si salgo o entro, si veo o no veo. Será absolutamente un secreto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario